¿Chat en vivo y mensajería asíncrona? Sí que es posible. Añade LiveChat® a tu página web y cambia para siempre tu forma de comunicarte.
Prueba gratuita de 14 días Automatización Informes completos
Siempre hemos creído que la comunicación virtual tenía que ser inmediata. Eso nos generaba una presión enorme por estar siempre online. Pero hoy, con empresas que operan en todo el mundo, necesitamos replantearnos nuestras estrategias de comunicación.
Se prevé que el ecommerce mundial crezca un 10,4 % en 2023, lo que atraerá aún más clientes de distintas zonas horarias.
Estamos en la era del trabajo remoto. Las empresas contratan a nivel global, los equipos están repartidos por distintos continentes y mucha gente trabaja desde casa.
LiveChat® es un software que atiende a los clientes y distribuye los chats entre equipos. Puedes combinar mensajería de texto instantánea y asíncrona, según las necesidades de tu negocio.
Los chats pueden asignarse automáticamente a un equipo cuando se inician en una página concreta; por ejemplo, directamente a un equipo de ventas o a un equipo francófono.
Deja que los clientes te escriban cuando quieran y responde según tu horario. Mantén tu atención disponible 24/7.
Chatea con los clientes y visitantes que navegan por tu página web: atiéndelos y ayúdalos a decidir su compra.
No pierdas nunca tus leads por problemas de conexión, tiempos de espera por inactividad o porque te escriben fuera de tu horario.
Ser flexible también significa estar disponible en los canales donde están tus clientes. LiveChat® se integra con CRM, redes sociales, apps de comunicación y SMS, para que gestiones todos los mensajes desde una sola aplicación.
Ser flexible también significa estar disponible en los canales donde están tus clientes. LiveChat® se integra con CRM, redes sociales, apps de comunicación y SMS, para que gestiones todos los mensajes desde una sola aplicación.
Theo quiere comprar una bici.
Le escribe a la tienda de bicis cuando mejor le viene.
No tiene que esperar con el Chat Widget abierto hasta que respondas.
Eve responde cuando vuelve al trabajo.
Theo revisa su móvil por la mañana.
Recibió la respuesta de Eve en su correo.
Ahora sí, está listo para comprar la bici de sus sueños.
Hoy los clientes quieren tener el control. Quieren conectarse cuando les apetece y desde el dispositivo que prefieren: ya sea un portátil o un móvil.
Añade LiveChat® a tu página web, dales el control a tus clientes y observa cómo crece tu negocio.
La comunicación asíncrona es aquella en la que los mensajes se envían y se reciben en momentos diferentes. A diferencia de la comunicación síncrona, donde ambas partes están presentes e interactúan en tiempo real, la comunicación asíncrona ofrece flexibilidad y comodidad. Este tipo de comunicación es habitual en el ecommerce, la mensajería directa online, el correo electrónico y el software de gestión de proyectos digitales (como Jira).
Una de las principales ventajas de la comunicación asíncrona es que permite una mayor productividad y eficiencia. Cada persona puede responder a los mensajes a su propio ritmo, sin interrumpir su flujo de trabajo. Esto mejora la gestión del tiempo y aumenta la concentración en las tareas importantes. Además, la comunicación asíncrona ayuda a reducir malentendidos y errores de comunicación, ya que se dispone de más tiempo para pensar las respuestas con cuidado. En definitiva, la comunicación asíncrona es una herramienta muy valiosa para la colaboración online.
La comunicación asíncrona se refiere a un tipo de comunicación en el que el envío y la recepción no tienen por qué ocurrir al mismo tiempo. Este tipo de comunicación suele emplearse cuando hay diferencia horaria entre el remitente y el destinatario, o cuando ambos se encuentran en lugares distintos. La comunicación asíncrona puede adoptar muchas formas, como el correo electrónico, los mensajes directos, los mensajes de texto y las redes sociales.
Una forma de saber si una comunicación es asíncrona es fijarse en el tiempo de respuesta. Si hay un retraso entre el momento en que se envía el mensaje y el momento en que se recibe la respuesta, lo más probable es que la comunicación sea asíncrona. Otra forma de saberlo es observar el medio utilizado. La comunicación asíncrona suele darse a través de medios basados en texto, como el correo electrónico o los mensajes de texto, en lugar de medios en tiempo real, como las llamadas telefónicas o las videollamadas. Además, la comunicación asíncrona suele dar más tiempo para responder y puede resultar más cómoda tanto para el remitente como para el destinatario.
Se considera un estándar comúnmente aceptado responder en un plazo de 24 a 48 horas en días laborables, y de 48 a 72 horas en días festivos. Esto da al remitente tiempo suficiente para redactar un mensaje meditado y, a la vez, ofrece al destinatario tiempo de sobra para responder sin sentirse presionado. Conviene tener en cuenta que algunas formas de comunicación asíncrona, como el correo electrónico, pueden tener expectativas distintas en cuanto a los tiempos de respuesta, según la urgencia del mensaje. Sin embargo, el tiempo medio de respuesta en la comunicación asíncrona puede variar según el contexto y el medio utilizado. En definitiva, la clave del éxito en la comunicación asíncrona está en responder de forma clara, concisa y a tiempo.
Para responder a un mensaje asíncrono, primero es importante entender el contexto y el propósito del mensaje. Además, conviene ser claro y conciso en tu respuesta, con un lenguaje sencillo y evitando la jerga.
Al responder de forma asíncrona, también es importante hacerlo a tiempo. Aunque quizá no puedas contestar de inmediato, es fundamental responder dentro de un plazo razonable. Esto ayuda a mantener una buena relación con el remitente y garantiza que la comunicación siga siendo abierta y eficaz. Por lo general, cuanto mayor es el retraso en la respuesta, mayor es la frustración del interlocutor. Según el sector, lo recomendable es responder en un plazo de 1 día laborable, y un margen aceptable es de un par de días laborables. La regla general es responder lo antes posible.
La comunicación síncrona se refiere a la comunicación en tiempo real, en la que todas las partes están presentes y participan activamente en una conversación. La comunicación asíncrona, en cambio, se produce con intervalos de tiempo entre mensajes, y los participantes responden a su propio ritmo.
La comunicación síncrona es ideal para situaciones que requieren respuestas o colaboración inmediatas, como reuniones de equipo, sesiones de lluvia de ideas o la resolución de problemas urgentes. Permite la interacción en tiempo real y ayuda a crear relaciones personales más sólidas entre los miembros del equipo. La comunicación asíncrona, por su parte, se adapta mejor a situaciones con muchos participantes, o cuando estos se encuentran en distintas zonas horarias o tienen horarios diferentes. Aporta flexibilidad y ayuda a evitar conflictos de agenda.
En conclusión, tanto la comunicación síncrona como la asíncrona tienen sus ventajas y desventajas. Es importante tener en cuenta la naturaleza de la comunicación y las necesidades de los participantes a la hora de decidir qué método usar. Al entender las diferencias, los equipos pueden elegir el método de comunicación más eficaz para cada situación concreta.
La comunicación síncrona se refiere a la comunicación en tiempo real, en la que todas las partes están presentes y participan activamente en la conversación. La comunicación asíncrona, en cambio, admite un retraso (intervalo) entre mensajes y no requiere que todas las partes estén presentes al mismo tiempo.
Es posible que la comunicación síncrona se convierta en asíncrona. Esto puede ocurrir cuando una o varias partes no pueden participar en tiempo real por conflictos de agenda u otros motivos. En esos casos, la comunicación puede pasar a un modo asíncrono, como el correo electrónico o la mensajería directa, donde los mensajes se envían y reciben en momentos diferentes. Así se gana flexibilidad y se garantiza que todas las partes puedan participar en la conversación.
En definitiva, la posibilidad de alternar entre la comunicación síncrona y asíncrona puede resultar beneficiosa en muchas situaciones. Aporta una mayor flexibilidad y ayuda a garantizar que todas las partes se impliquen y participen en la conversación, al margen de los obstáculos.